Artículo generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes enlazadas al final (cómo usamos la IA). Si ves algún error, escríbenos a hola@rjcoders.com.

Qué mide la cifra del INE sobre el uso de IA

Según la Encuesta sobre el uso de TIC y del comercio electrónico en las empresas del INE, el 33,6% de las empresas españolas con 10 o más empleados utilizó inteligencia artificial (IA) en el primer trimestre de 2026. La IA agrupa técnicas que permiten a los sistemas informáticos realizar tareas como analizar información o generar respuestas.

El dato se refiere a empresas que alcanzan ese tamaño. Si tu negocio tiene menos de 10 empleados, no formas parte del grupo medido y no puedes usar el porcentaje como comparación directa. La cifra tampoco indica qué aplicación concreta encajaría en una empresa determinada: para decidirlo, necesitas partir de su actividad y de una necesidad identificable.

Por eso, lee el 33,6% como un dato de uso en un grupo definido de empresas, no como una meta que tu pyme tenga que alcanzar. Que una tecnología se utilice en otras organizaciones no basta para justificar su incorporación. La decisión depende de si puede ayudar con un problema concreto y de si puedes comprobar el resultado en tu propio proceso.

Cómo se sitúa el sector Servicios frente a la media

En el mismo periodo, el INE registró un uso de IA del 38,2% entre las empresas del sector Servicios. Es una diferencia de 4,6 puntos porcentuales respecto al 33,6% general. La cifra permite comparar el dato agregado del sector con el conjunto de empresas de 10 o más empleados, pero no describe por sí sola la situación de cada negocio de servicios.

La actividad de tu empresa y las tareas que realiza son más útiles para decidir que una comparación general por sector. Una asesoría, un alojamiento y una empresa de mantenimiento pueden tener procesos distintos, aunque se incluyan en Servicios. Examina qué trabajo se repite, qué información requiere y dónde se producen retrasos antes de valorar una aplicación.

Si estás explorando posibles usos, puedes consultar ejemplos de aplicaciones de inteligencia artificial para empresas. Toma cada idea como un punto de partida y relaciónala con una necesidad de tu negocio; no la des por adecuada sin concretar qué tarea resolvería.

Cómo puede una pyme detectar una oportunidad de uso

Empieza por describir el trabajo, no por elegir una herramienta. Anota las tareas repetitivas que consumen tiempo o provocan retrasos y señala qué pasos se podrían simplificar. Después, separa las actividades que exigen criterio profesional de las que consisten en preparar, ordenar o localizar información. Así podrás delimitar qué parte tendría sentido probar y en cuál debe seguir interviniendo una persona.

Utiliza esta plantilla para concretar un posible caso:

  • Tarea que quiero mejorar:
  • Quién la realiza y cuándo:
  • Qué paso se repite o provoca la demora:
  • Qué información necesita la tarea:
  • Qué cambio quiero conseguir:
  • Quién revisará el resultado:

Rellena los campos con una situación específica. «Mejorar la atención» no define qué trabajo hay que cambiar; «preparar una respuesta inicial a una consulta recibida por correo» sí acota una tarea. En ese ejemplo, podrías probar que el sistema prepare un borrador y que una persona lo revise antes de enviarlo. Es una posibilidad para evaluar, no una recomendación universal.

Para llevar la prueba a la práctica, sigue estos pasos:

  1. Describe cómo se realiza ahora la tarea y quién participa.
  2. Escoge un cambio concreto, como reducir el trabajo manual de preparación o agilizar una respuesta.
  3. Identifica los datos que hacen falta y quién debe tener acceso a ellos. Si no dispones de información adecuada para la tarea, resuelve primero esa carencia.
  4. Limita la prueba a ese proceso y compara el resultado con la forma de trabajo actual.
  5. Decide si ampliar el uso solo después de comprobar que la prueba responde a la necesidad definida.

Antes de iniciar la prueba, deja por escrito qué resultado revisará el equipo y en qué casos debe hacerse cargo una persona. Por ejemplo, puedes fijar que alguien valide cualquier respuesta que no pueda confirmarse con la información disponible. Ese límite forma parte del diseño del proceso, no es un detalle que convenga dejar para después.

El siguiente paso práctico es escoger una tarea repetida y completar la plantilla. Si no puedes describir el problema y el cambio que buscas en términos concretos, aún no tienes un caso de uso bien delimitado.

¿Estás valorando usar inteligencia artificial en tu empresa? En RJ Coders somos una agencia de inteligencia artificial en Canarias: te ayudamos a decidir qué automatizar primero y a ponerlo en marcha. Cuéntanos tu caso.

Fuentes